Una joven investigadora vasca descubre cómo generar en grandes cantidades este elemento, un combustible limpio, sometiendo los materiales de desecho a un proceso de pirólisis. En la investigación se han analizado diferentes tipos de plásticos que frecuentes entre los residuos urbanos para evaluar su potencial en la obtención de hidrógeno.

Itsaso Barbarias, investigadora del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UPV/EHU.
Itsaso Barbarias, investigadora del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UPV/EHU.

El tratamiento de los gases volátiles que emiten los plásticos al ser sometidos a pirólisis (descomposición química por medio de calor en ausencia de oxígeno) permite separar este elemento, considerado por muchos el combustible del futuro, en cantidades considerables.

Lo ha descubierto una joven investigadora de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU). En su tesis doctoral. Itsaso Barbarías, de 28 años, investigadora del Departamento de Ingeniería Química de la Facultad de Ciencias y Tecnología, ha comprobado que «los residuos plásticos son potenciales fuentes de obtención de hidrógeno», lo que podría abrir nuevas puertas al reciclaje de estos materiales.

En la investigación, han utilizado un proceso de dos etapas para obtener hidrógeno de plásticos. En la primera etapa, se somete a los plásticos a pirólisis (degradación térmica de plásticos sin oxígeno) en un reactor cónico de lecho en surtidor, en el que suceden grandes transferencias de calor y masa debido a los movimientos cíclicos que surgen en este. Los gases así obtenidos pasan a la siguiente etapa en continuo. En esta segunda etapa, se utiliza el reformado catalítico con vapor: los gases de la primera etapa reaccionan con vapor, en presencia de un catalizador, para obtener hidrógeno.

Se han estudiado los polímeros más usados: HDPE, PET, poliestireno y polipropileno.
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Su investigación combina el reciclaje o aprovechamiento de los residuos plásticos y, por otra, la producción de combustibles no contaminantes, y por tanto no generadores de cambio climático, entre los que el hidrógeno es una de las apuestas preferidas por buena parte de los científicos, que buscan en todo el mundo formas baratas y limpias de generarlo.

Fuente: http://www.ehu.eus/